La práctica consistió en elaborar una cercha-puente de espagueti para salvar una luz de 60cm.
La confección de los nudos no contaba con una premisa inicial por parte del profesor (Manuel Muñoz), sino que la elección del sistema o material de unión entre "barras", fue decisión de los alumnos.
En nuestro caso, optamos por la cola termofusible debido a la facilidad constructiva y la buena adherencia que ofrecía. Así como la escasa rigidez, lo cual ayudó a que los espagueti no rompieran tan fácilmente. De manera que al permitir las deformaciones de los nudos, conseguimos que los espagueti trabajaran a esfuerzos lo más centrados posible, bien de tracción (más beneficiosa) o compresión.
La nuestra (gr. 18), resultó ser la cercha-puente que soportó la mayor carga de clase, alcanzando nada menos que los 4653gr.
A continuación os dejo el vídeo en el que podéis ver el proceso de rotura de las diferentes cerchas realizadas por los alumnos de la clase. (La nuestra es la última).


